El presentador de los Grammy, Trevor Noah, no se mordió la lengua al dirigirse al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la ceremonia de entrega de premios musicales más importante del año. Con un tono irónico y crítico, Noah comenzó su presentación con una frase que generó risas y aplausos en el público: “Bienvenidos a los Grammy, en riguroso directo, porque si editamos este programa, el presidente nos demandará por 16 millones de dólares”.
La referencia era clara: Trump había demandado al programa ’60 Minutes’ por editar una entrevista a la vicepresidenta Kamala Harris de manera que no le gustó, y había pedido una indemnización de 20.000 millones de dólares. Noah no se detuvo ahí y continuó burlándose de la situación, demostrando una vez más su habilidad para hacer humor político y criticar a los poderosos.
La audiencia se puso de pie para aplaudir la valentía y el ingenio de Noah, quien no se dejó intimidar por la amenaza de Trump.
La gala de los Grammy se convirtió en un escenario más para la crítica y el debate político, y Trevor Noah se posicionó como uno de los presentadores más valientes y divertidos de la noche





