La corrida de toros programada para este fin de semana en Tijuana quedó suspendida luego de que un juez federal dejara sin efectos el amparo promovido por el empresario taurino para realizar el evento, tras detectarse presuntas irregularidades en la documentación presentada, entre ellas posibles firmas apócrifas y un permiso cuya autenticidad fue cuestionada por el Ayuntamiento.
Durante una audiencia celebrada el 2 de julio, el Juzgado Décimo Séptimo de Distrito determinó revocar la suspensión provisional que permitía la realización de la corrida, al concluir que no existían elementos que acreditaran la validez del permiso exhibido por el organizador del evento.
De acuerdo con la información presentada por el gobierno municipal, el documento utilizado para sustentar el amparo no aparece en los registros oficiales de la Secretaría de Gobierno y contiene una firma que presuntamente no corresponde al entonces secretario de Gobierno Municipal, Arnulfo Guerrero León, quien previamente negó haber autorizado dicho permiso.
Además de la posible falsificación de la firma, las autoridades señalaron otras inconsistencias en la documentación, entre ellas que la dirección del inmueble donde se realizaría el espectáculo no coincidía con la ubicación real del Nuevo Toreo de Tijuana.
Tras conocerse la resolución judicial, el alcalde de Tijuana afirmó que la corrida no se llevará a cabo y anunció que el Ayuntamiento revisará la posible falsificación de documentos para determinar si existen responsabilidades legales.
El caso continúa bajo revisión de las autoridades municipales, mientras se investiga el origen del permiso presentado por el empresario y las circunstancias en las que fue incorporado al procedimiento judicial.





