Ensenada: cuando el miedo se vuelve costumbre

Ensenada ya no puede seguir así.

La violencia ha dejado de ser un tema aislado para convertirse en una constante que se respira todos los días. Los homicidios aumentan, el miedo crece y la sensación de abandono por parte de las autoridades se vuelve cada vez más evidente.

Y hay que decirlo con claridad: esto no es percepción, es realidad.

Hoy, quienes tienen la responsabilidad de garantizar la seguridad le han fallado a la gente. No hay matices cuando la vida y la tranquilidad de una ciudad están en juego. Cuando se falla de esta manera, no hay justificación posible.

En política, como en la vida, hay momentos en los que la dignidad exige hacerse a un lado. Por eso, la exigencia es clara: quienes no han estado a la altura deben renunciar. Empezando por la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda, junto con todos los funcionarios responsables de una estrategia que simplemente no ha dado resultados.

Pero el cambio no vendrá únicamente desde el poder.

La historia nos ha demostrado que las transformaciones reales nacen desde abajo, desde la ciudadanía organizada, desde la voz que se levanta cuando el silencio deja de ser opción. Hoy, ese momento ha llegado.

Es tiempo de salir a las calles, de alzar la voz, de exigir paz, seguridad y resultados reales. Porque no podemos seguir normalizando la violencia. No podemos seguir viviendo con miedo como si fuera parte inevitable de nuestra vida cotidiana.

Ensenada está cansada.

Y cuando el pueblo se cansa, deja de esperar… y comienza a exigir.

Gustavo Flores Betanzos

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Redacción
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